Piso 1: el prestamista como actividad vulnerable
Quien otorga crédito habitual o profesionalmente sin ser entidad financiera está en la fracción IV del art. 17 de la LFPIORPI (texto reformado DOF 16-jul-2025). Sus cuatro deberes operativos:
- Alta en el padrón de actividades vulnerables (portal del SAT) antes de operar.
- Identificación en cada operación — sin umbral—: identificación oficial, domicilio, actividad, y la pregunta obligada por el dueño beneficiario (¿actúas por cuenta de alguien más?) (art. 18).
- Aviso mensual por operaciones ≥ 1,605 UMA — $188,282.55 con la UMA 2026 ($117.31) —, a más tardar el día 17 del mes siguiente, incluyendo la acumulación de operaciones fraccionadas en un mismo semestre.
- Custodia del expediente 10 años y colaboración con la UIF/SAT en verificaciones.
El costo de ignorarlo se cuenta por operación y en UMA — y peor que la multa es la lectura: una cartera de préstamos sin identificación es, a ojos de cualquier autoridad, indistinguible de una lavadora.
Piso 2: el PLD de una SOFOM
Si opera bajo registro de SOFOM, el prestamista sale del régimen de actividades vulnerables y entra al de entidad financiera (LGOAAC art. 95 Bis y sus disposiciones de carácter general): manual de cumplimiento, oficial de cumplimiento certificable, matriz de riesgo de clientes, reportes de operaciones relevantes/inusuales a la UIF por conducto de la CNBV, capacitación anual y auditoría. Desde la reforma reciente, incluso el registro ante CONDUSEF exige dictamen técnico favorable en la materia — el PLD dejó de ser trámite posterior: es la puerta de entrada.
Las reglas de oro comunes a ambos pisos
- Efectivo, el mínimo indispensable: el art. 32 LFPIORPI prohíbe liquidar en efectivo inmuebles (≥ 8,025 UMA), vehículos, joyas o acciones (≥ 3,210 UMA); los préstamos no están en esa lista, pero dispersar y cobrar por transferencia es la práctica que convierte tu cumplimiento en evidencia.
- Origen y destino documentados: pregunta de dónde viene el pago y para qué es el crédito; guarda la respuesta. La operación que no entiendes es la operación que no haces.
- Congruencia: montos acordes al perfil del cliente. El acreditado que paga $2M de golpe “de un negocio que salió” es un aviso de 24 horas (operaciones inusuales), no una buena noticia.
- Garantías también cuentan: recibir en prenda joyas o un inmueble de procedencia turbia contamina la operación — el KYC alcanza al bien y a quien lo aporta.
El cumplimiento como ventaja competitiva
Visto de cerca, el expediente PLD es el mismo expediente del buen análisis de crédito: identidad, ingresos, origen, destino, contrato con fecha cierta. La firma que lo hace bien no solo evita multas: construye una cartera vendible y fondeable — bancos, fondos y compradores de cartera auditan PLD antes que rendimientos. En Tunton ese estándar es parte del método, no un anexo.